El «negocio fraudulento» de los surtidores de gasolina para autoconsumo

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El colectivo de Vendedores al por Menor de Carburantes y Combustibles (ASVECAR) alerta del sistema «ilegal» que tienen algunas empresas al sacarle rentabilidad fiscal a los depósitos que tienen instalados para el repostaje de sus vehículos

 

Carmen Liedo en La Voz de Asturias

 

Asturias tiene actualmente 268 estaciones de servicio repartidas por su territorio en las que a diario repostan miles de vehículos. Además, según la información disponible en el Servicio de Fluidos y Metrología de la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económico del Principado, en el Registro Industrial figuran 466 titulares de instalaciones de productos petrolíferos para consumo de vehículos propios. Se trata de empresas de transporte, cooperativas agrarias, empresas lácteas, empresas industriales, constructoras y de autónomos, sobre todo de ganaderos con depósitos autorizados. En algunos casos, estos puntos de autoconsumo también son puntos de venta al público, como ocurre con algunas cooperativas agrarias, y como tal están identificadas en el mencionado registro. Sin embargo, la Agrupación Asturiana de Vendedores al por Menor de Carburantes y Combustibles (ASVECAR) alerta de que en la región hay muchas empresas con surtidores de gasolina para el consumo propio de sus vehículos que tienen un «negocio fraudulento» detrás al sacar rentabilidad «ilegal» a los depósitos que tienen instalados.

 

Lo dice con conocimiento de causa el presidente de ASVECAR, Fernando Vila, quien tiene una gasolinera independiente en el polígono de ASIPO y sufre «la competencia desleal» que le hacen esas empresas con instalaciones petrolíferas para autoconsumo al permitir que también reposten en ellas sus empleados y conocidos a precio de coste de los combustibles. El beneficio que según Vila sacan las empresas es que deducen el IVA de los carburantes como si fueran por consumo propio cuando no es así. Otra forma de fraude que denuncia es que las empresas pagan al personal «en especies ilegalmente» para reducir la nómina o las facturas que les tienen que abonar.

 

Así, el mismo señala que «además de una competencia ilegal, hay un negocio fraudulento muy grande» que no entiende que no esté siendo investigado. «Hacienda pasa olímpicamente de la distribución minorista de combustible, pero hay un agujero bestial», manifiesta el presidente de ASVECAR, que apostilla que es una forma más de que haya «economía sumergida cuando una empresa está pagando en B en combustible y desgrava el IVA de ese carburante como de consumo propio». En su opinión, «Hacienda cobra de quien no debe porque hay alguien que se está comiendo la fiscalidad mientras otro hace negocio y compensa un IVA que no le corresponde» mientras se genera «un agujero bestial» porque alguien llega a deducir un 50 por ciento generándose unos beneficios para sí mismo muy grandes.

 

Fernando Vila asegura que esta situación ya la trasladó el colectivo al que representa al Principado y que, además de Hacienda, «la administración también está permitiendo que haya esa economía sumergida». No oculta que a las gasolineras ese «negocio fraudulento» les hace mucho daño, sobre todo a las que son independientes, que no pertenecen a grandes compañías petrolíferas, «porque si en una nave industrial hay un surtidor de combustible para las furgonetas de esa empresa pero lo vende a precio de coste a sus trabajadores y a los vecinos, a nosotros nos perjudica. Son puntos de reventa ilegal que alguien justifica como consumo propio».

 

A su entender, «es un misterio que está pasando en Asturias» sin que nadie se preocupe de ello, por lo que concluye que esto es «como el Gibraltar del combustible».

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